Tangueando

Arrabalero

Tangueando

Arrabalero

Osvaldo Fresedo

Osvaldo Fresedo

Este es uno de esos tangos que siempre me acompaña en los recuerdos de juventud. Sabía que era de Fresedo y me emociona su versión con el acompañamiento de Blanca Mooney chamuyando la letra de una manera que se te eriza la piel; también fue grabado por Carlos Gardel con acompañamiento de guitarras para el sello Odeón (nº 18.208). Estuve un tiempo en la creencia que letra y música era de los hermanos Emilio y Osvaldo Fresedo, pero para mi sorpresa el letrista fue un gallego de nacimiento, porteño por adopción, Eduardo Calvo. Y porque me gusta hasta el tuétano me pareció interesante escribir un “introito” a manera de recitado previo a ese magnífico tango. Ahí va el dulce:
En las veredas porteñas limitadas por muros de rejas y glicinas rebotan música y poemas tangueros, silbados por los reos del barrio. Canturreados por las minas veinteañeras atareadas en baldear esas aceras perfumadas; o con su alegría mañanera rumbo a la fábrica. Uno de esos tangos tiene sabor gallego en la letra de Eduardo Calvo, nacido en Santiago de Compostela en 1896 y emigrante en la Argentina. Fue estrenado en el año 1927 en el Teatro Ópera por la orquesta de Osvaldo Fresedo, que lo había musicalizado. Y su nombre evoca las calles suburbanas y su mítico personaje: Arrabalero.

ARRABALERO
(1927)

Soy la pebeta más rechiflada
Que en el suburbio pasa la vida,
Soy la percanta que fue querida
De aquel malevo que la amuró.
Soy el orgullo del barrio entero
Tengo una “efe” que es mi ilusión,
Pues soy criolla, soy milonguera
Quiero a mi hombre de corazón.

En un bulín mistongo
Del arrabal porteño,
Lo conocí en un sueño
Le di mi corazón.
Supe que era malevo
Lo quise con locura,
Sufrí por su ventura
Con santa devoción.
Ahora, aunque me faje
Purrete arrabalero,
Ya sabe que lo quiero
Con toda mi ilusión,
Y que soy toda suya
Que suyo es mi cariño
Que nuestro será el niño
Obra del metejón.

Por ser derecha, tengo un machito
Arrabalero de Puente Alsina,
Se juega entero por esta mina
Porque la sabe de corazón.
Pero si un día llega a engañarme
Como hacen otros con sus mujeres,
Esta percanta que ríe y canta
Llorará sangre por su traición.

Letra : Eduardo Calvo Souto
Música : Osvaldo Nicolás Fresedo

About author
César José Tamborini Duca, pampeano-bonaerense que también firma como "Cronopio", es odontólogo de profesión y amante de la lectura y escritura. Esta última circunstancia y su emigración a España hace veinte años, le impulsaron a crear Pampeando y Tangueando y plasmar en él su cariño a la Patria lejana.
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