Evocando mi Argentina (I). Córdoba del recuerdo

“¿Qué falta a los argentinos para ser felices en su tierra?: un prolongado baño de extranjería para comprender cómo es el mundo actual”. C.J.T.D.

Capilla, 11 de julio 1613. (F) Felipe
Capilla, 11 de julio 1613. (F) Felipe

Tras los desmanes ocurridos hacia finales de 2013, mi impresión sobre las posibles vivencias en las ciudades de Córdoba y Rosario era francamente desfavorable. Sin embargo debo reconocer que me equivoqué totalmente respecto a Córdoba; mientras que Rosario es una más de las grandes ciudades del mundo en las que lamentablemente hay episodios de violencia, fruto del déficit educativo arrastrado por muchos años como secuela de la exclusión social. 

Córdoba es una ciudad hermosa, nudo de comunicación para innumerables sitios de atracción turística de la provincia, a los que lamentablemente no pudimos conocer en su totalidad por falta de tiempo. Es una ciudad limpia, ordenada, que me recuerda a Santa Rosa (La Pampa) en estos aspectos, y segura. Tres cosas me llamaron la atención: la omnipresencia de sus iglesias, sus kioscos (de características especiales que ya detallaré) y la policía. El continuo deambular de sus integrantes patrullando permanentemente las calles de la ciudad, hace que uno perciba a Córdoba como una de las más seguras del mundo, eliminando de este modo el error de mi concepto previo. De todos modos creo que me entenderán si les digo que, si bien SE VE  la presencia policial, esa presencia NO SE SIENTE.

Otro aspecto a tener en cuenta con respecto a este tema son los medios de transporte, a los cuales se transmite esa

Taxis en Plaza España
Taxis en Plaza España

sensación de seguridad. Tanto los taxis (totalmente amarillos) como los remises (toda su carrocería verde) poseen 2 matrículas o patentes bien visibles: la habitual como coche de calle, mas otra similar con su número de autorización habilitante, tan a la vista que no exige esfuerzo para ubicarla.

Por otra parte, el día que viajamos hacia Rosario hubo una exhaustiva revisión  por parte de dos inspectores del Ministerio de Transporte, de todos los parámetros relacionados con el chofer y con los propios del autobús, lo que generó una demora de 15 minutos, pero…¡Bienvenida sea! si acrecienta nuestra seguridad. En la Estación de autobuses se había distribuido un folleto del Ministerio del Interior y Transporte con un número de teléfono  para llamar si uno observa  irregularidades en los viajes de larga distancia, exhortando a hacer respetar la gratuidad a personas con discapacidad y descuento a estudiantes; y a comunicar si el vehículo se encuentra en mal estado, si no cuenta con elementos de seguridad, o si el conductor supera la velocidad permitida (se enciende un testigo rojo) o habla por el celular y conduce con imprudencia.

La particularidad de los kioscos, principalmente en sus calles peatonales; kioscos tradicionales pero no tanto, ya que a la venta de golosinas y cigarrillos se agrega la venta de alimentos para comida rápida: “sándwiches” de miga, empanadas criollas, bocadillos con pebetes y fiambres, pizzas, bebidas. En algunas de sus principales arterias existen 3, 4 o 5 de estos establecimientos por cuadra, algunos con mesas y sillas en la calle, con un servicio rápido y económico. Dos son los factores esenciales para que en estas circunstancias no se observen papeles ni bolsas tiradas y cause admiración su limpieza: por un lado la educación y por otro la abundancia de papeleras. El factor educativo se aprecia también en el respeto que algunos conductores (todavía no todos, lamentablemente) demuestran en los cruces señalados para peatones donde la norma es que éstos tengan prioridad de paso; se hace necesario intensificar la educación vial en todo el país.

Con respecto a sus iglesias, hay que recordar que desde su fundación por Jerónimo Luis de Cabrera pero fundamentalmente con la llegada de los jesuitas, éstas proliferaron y se constituyeron en centros que irradiaban cultura.

Jerónimo Luis de Cabrera
Jerónimo Luis de Cabrera
Colegiata de Montserrat, del s. XVIII
Colegiata de Montserrat, del s. XVIII

Córdoba es una ciudad tradicional y al mismo tiempo moderna, constituyendo uno de los destinos turísticos más importantes del país no sólo por la capital provincial, sino por las bellezas naturales de sus pueblos típicos donde se combinan sierras y valles, llanuras y quebradas, ríos, arroyos, manifestaciones culturales con sus monumentos y museos.

Retornando a los Jesuitas recordemos que desde 1599 con la llegada de la Orden a Córdoba, la Compañía de Jesús estableció un sistema religioso, social, cultural y económico único en Hispanoamérica, que persistió hasta su expulsión en 1767 por Real Cédula bajo el reinado de Carlos III. Ese sistema centrado en la ciudad de Córdoba que fue capital de la “Provincia Jesuítica del Paraguay” (incluía territorios de Argentina, Paraguay, Bolivia, Brasil, Uruguay y Chile) se organizó alrededor de las “empresas” educativas y espirituales de la Compañía y fueron el origen del Colegio Máximo (en 1610), la Universidad (1622), el Colegio Convictorio de Nuestra Señora de Montserrat (1687) y el Noviciado (cerca de 1705) que constituyeron lo que conocemos hoy como “MANZANA JESUÍTICA”. Actualmente la Manzana está delimitada por las calles Duarte Quirós, Caseros, Obispo Trejo y Avenida Vélez Sarsfield y comprende la Iglesia de la Compañía; la Capilla Doméstica y la Residencia de los padres; el Rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba (era el antiguo Colegio Máximo) con sus distintas dependencias; y el Colegio Nacional de Montserrat. Después de la expulsión de los Jesuitas la manzana fue asignada a los Franciscanos, posteriormente al clero regular, y desde 1820 pasó a depender del Gobierno Provincial.

Catedral
Catedral

Pero había que asegurar el sustento económico independientemente de la corona, y esa es la razón de la creación de un sistema de estancias productivas en entornos rurales, y así surgieron las Estancias de Caroya (1616), Jesús María (1618), Santa Catalina (1622), Alta Gracia (1643), La Candelaria (1678) y San Ignacio (1725).

Visitamos las Estancias de Caroya  y de Jesús María, que se encuentran sobre el antiguo Camino Real. Éste tiene más de 400 años y conectaba el centro político y económico de Lima con el Puerto de Buenos Aires, y en su extenso camino reúne postas y poblados históricos, como el paraje de Barranca Yaco donde en 1835 fue asesinado el caudillo Facundo Quiroga, y la Posta de Sinsacate  donde un edificio colonial conserva la pequeña capilla donde fueron velados sus restos.

Estancia de Caroya. Se encuentra a 44 Km al norte de la ciudad capital; fue creada en 1616 y en 1661 fue adquirida por el Presbítero Ignacio Duarte y Quirós (fundador del Colegio de Montserrat).

Estancia Caroya
Estancia Caroya
Estancia Caroya
Estancia Caroya

Con la producción de maíz, trigo, frutas, miel y vino autoabastecía el Colegio. En la Guerra de la Independencia, entre 1814 y 1816 fue fábrica de armas blancas, construyéndose espadas y puntas de bayonetas para el Ejército del Norte.

En 1878, en manos del gobierno nacional desde 1854, sirvió como alojamiento de los inmigrantes italianos de la región de Friuli, que fundarían posteriormente el poblado en cercanías de la Estancia. En la Colonia Caroya pueden adquirirse productos típicos de la tradición friulana, tales como salames, grappa, etc. Sobre esta bebida me consta su exquisita elaboración.

Estancia de Jesús María. Construída en 1618 fue el segundo núcleo productivo, basado en extensos viñedos y la elaboración de vino. El vino conocido como La Lagrimilla fue el primer vino americano degustado por el Rey Felipe V. La Estancia   incluye la Iglesia de nave única y planta de cruz latina abovedada y una importante cúpula central; la residencia y la bodega, persistiendo restos de antiguos molinos, tajamar y perchel (secadero de lana). Se encuentra a 50 Km de la ciudad de Córdoba, sobre la ruta Nacional 9. En sus aledaños se encuentra un Barrio muy nuevo y muy bonito, producto (según comentó el guía) de la bonanza de los agricultores de soja; a lo que mi vecino de asiento manifestó acertadamente “son los mismos que cortaron carreteras en contra de la política impositiva del gobierno”.

Estancia Jesús María
Estancia Jesús María

Otro sitio de interés para realizar una excursión es Villa Carlos Paz, con salida de autobuses cada pocos minutos y bastante cerca de la ciudad capital, donde uno de los habituales autobuses para turistas nos hicieron recorrer el centro comercial con su clásico reloj cu-cu, los barrios residenciales, la costanera del lago San Roque y visita a una fábrica de alfajores con degustación incluída; opcionalmente existe una aerosilla.

Los Fronterizos – Mi burrito cordobés – YouTube

Para concluir el paseo por Córdoba mencionaré un par de atractivos más. Podemos visitar el Museo Ernesto “Che” Guevara; la Casa de Leopoldo Lugones; el Museo Atahualpa Yupanqui; la  Plaza España con un luminoso e imponente árbol de Navidad, con espectaculares luces cambiantes de tonos; muy cerca de ésta y en la Avda. Leopoldo Lugones, la plazoleta Guernica, con un retoño de su emblemático roble (lamentablemente parece seco, y  da la impresión que es por desidia). ¡Vascos de Argentina y España, salvad este símbolo!

Árbol Navidad en Plaza España
Árbol Navidad en Plaza España

A 150 Km de la ciudad capital se encuentra la Villa Cura Brochero, “el cura

Cura Brochero
Cura Brochero

gaucho” beatificado en 2013 (el padre José Gabriel del Rosario Brochero); es actualmente uno de los destinos más concurridos de la provincia. Nacido un 16 de marzo en Santa Rosa del Río Primero, cruzaba las tierras del Valle de Traslasierra a lomo de mula para asistir a enfermos; el poncho que lo cubría y sus cualidades le merecieron ese apodo de “el cura gaucho” y por eso, en la ceremonia de beatificación realizada el 14 de septiembre de 2013 le rindieron homenaje 2.500 jinetes y gauchos provenientes de todo el país. El “Día de la Fiesta del Cura Brochero”, establecido por el Papa Francisco, se celebra el 16 de marzo, la fecha de su nacimiento en 1840.

Por último y para información de los que aprecian la historia, transcribiré parte de un díptico distribuido por  la Secretaría de Cultura del Gobierno de Córdoba:

“ANTIGUO CAMINO REAL AL PERÚ. …Transitaron por él, en mula, a caballo, en carreta o diligencias, funcionarios de la corona española, gobernadores, virreyes, misioneros y comerciantes. En el período de la independencia, estos senderos fueron testigos del paso de los ejércitos de Belgrano y San Martín. Su recuperación permite un viaje singular por la historia de nuestro país y América. Con una traza que avanza hacia el norte de la provincia desde la Estancia jesuítica de Colonia Caroya, atraviesa una serie de antiguas postas y llega al límite con Santiago del Estero”. Por mi parte agrego que atravesaba toda la provincia de Santiago del Estero, recorría Tucumán, Salta, Jujuy y se adentraba en el Alto Perú (actual Bolivia) para llegar finalmente al Virreynato del Perú.

(del viaje realizado a Córdoba entre el 26 y el 31 de enero de 2014)

Cronopio

César José Tamborini Duca, pampeano-bonaerense que también firma como "Cronopio", es odontólogo de profesión y amante de la lectura y escritura. Esta última circunstancia y su emigración a España hace veinte años, le impulsaron a crear Pampeando y Tangueando y plasmar en él su cariño a la Patria lejana.

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