Caleidoscopio

Café Gijón

Caleidoscopio

Café Gijón

Paseo de Recoletos

Paseo de Recoletos

Para el amigo Eduardo Aldiser, forofo inveterado de los «merengues».

Por tu avenida sombreada de acacias descendía yo una tarde de principios de diciembre hace unos años, de esas tardes que la tristeza provocada por el frío, la lluvia y el viento se acrecentaba por la visión reciente de un Madrid de capa caída, con la nostalgia de que ningún compatriota figure en sus filas después de tanto tiempo, en que las filigranas de sus jugadores o la velocidad de alguna saeta provocaba la admiración del “Bernabeu” y marcaba la diferencia con el contrario. 

 

 

Regresaba decía, cabizbajo, cuando al encontrarme frente a tus puertas decidí atravesarlas en busca del calor de tu ambiente, la amabilidad exquisita de tu gente. Luego, el encuentro fortuito con un grupo de amigos argentinos y españoles, hermanados en la amistad como lo estás vos con el “Tortoni” de Buenos Aires en el imaginario popular, acrecentó la sensación de bienestar.

En una mesa cercana un actor desgranaba en palabras enfáticas su papel en alguna obra; faltaba el rezongo

Estadio Santiago Bernabeu

Estadio Santiago Bernabeu

quejumbroso de algún bandoneón que con su lastimero mensaje nos abrazara en su ambiente de bohemia. Pero la bohemia sos vos, viejo Café Gijón.

Y yo aquí, sentado en una de tus mesas imagino pasar una luna mielera rodando por Recoletos como si sentado en un café de Buenos Aires la viera por Callao, y me inspiro para escribirte estos paupérrimos versos:

En nostálgicas tertulias yo te viera

desgranando versos que el amor quisiera

recibir gustoso, pues en él previera

el devenir, que augura primavera.

O escribir estos otros a un matrimonio amigo de Veguellina de Órbigo en la provincia de León, Mª Carmen y

Fachada Café Gijón

Fachada Café Gijón

Santiago, con los que solemos intercambiar regalos navideños en forma de poesía,  para enviarles en abrazo rimado nuestro sentimiento amistoso:

¡Café Gijón!

desde aquí los recordamos

en estos momentos de ocio;

desde  el Madrid bullicioso

les escribo estas cuartillas

en papel de mantequilla;

¡qué miserias! ¡qué descaros!

About author
César José Tamborini Duca, pampeano-bonaerense que también firma como "Cronopio", es odontólogo de profesión y amante de la lectura y escritura. Esta última circunstancia y su emigración a España hace veinte años, le impulsaron a crear Pampeando y Tangueando y plasmar en él su cariño a la Patria lejana.
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