Alcalá de Henares

Alcalá de Henares, la famosa ciudad recostada en la cuenca del Henares, no recibía este nombre antiguamente. El origen de la ciudad se remonta a la época celtíbera creyéndose, de acuerdo a la leyenda, que se trataba de la IPLACEA ibérica, según se supone por una moneda encontrada hace unos años con inscripciones en escritura celtibérica, donde se leía “IKESANKOM KOMBOUTO”. Parecería ser éste último el nombre prerromano, por su semejanza con “COMPLUTUM”, nombre que adquirió cuando se encontraba bajo dominio romano. En realidad se desconoce la etimología exacta, aunque se piensa que proviene del latín “Confluvium” (confluencia de aguas) o del griego “Kompus Ploutos” (campos ricos). Existe en el Bierzo una localidad cuya etimología parece ser la misma: “Compludo”. La hipótesis que se considera más apropiada es la que indica que la Complutum romana deriva del verbo latino “compluere” (confluir) o del término “compluo” (confluencia de aguas) pues la población primitiva se encontraba en la confluencia de los ríos Henares.

Con el advenimiento del dominio musulmán se trasladó el núcleo urbano a los cerros, al otro lado del río Henares para que éste sirviera de frontera ante los ataques cristianos; construyeron un recinto amurallado y de ahí proviene su nombre actual: “AL-QAL’A” que significa castillo o fortaleza. Los árabes la llamaban AL-QALAT-NAHAR (el castillo del Henares) heredando su actual denominación por evolución o “castellanización” de ese nombre.

También fue conocida como “Alcalá de San Yuste” y “Alcalá de Santiuste” (=San Justo) por la advocación de los Santos Niños Justo y Pastor, martirizados allí a principios del siglo IV.

No podemos obviar que en 1499 el Cardenal Cisneros funda la Universidad Complutense. El traslado de la Universidad a Madrid en 1836 originó un empobrecimiento del ambiente cultural alcalaíno iniciándose un período de decadencia, aunque actualmente vive uno de expansión económica y cultural con el auge del turismo y la reinauguración de la Universidad en 1977. Porque la educación, en todos los niveles de enseñanza, es la mejor inversión de los pueblos.

Cronopio

César José Tamborini Duca, pampeano-bonaerense que también firma como "Cronopio", es odontólogo de profesión y amante de la lectura y escritura. Esta última circunstancia y su emigración a España hace veinte años, le impulsaron a crear Pampeando y Tangueando y plasmar en él su cariño a la Patria lejana.

5 comentarios sobre “Alcalá de Henares

  • el 3 agosto, 2012 a las 16:17
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    Hermoso y privilegiado lugar de las Españas. Muy buena crónica. Breve pero rica en información.
    Y la frase final encierra el secreto del progreso de los pueblos…
    Muy buen trabajo. El autor se ha esmerado. No lo dudo…

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  • el 3 agosto, 2012 a las 19:14
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    Querido César, creo que esta es la línea correcta, hablar de nuestras cosas pero también interesarnos con esta España que nos ha brindado su hospitalidad. Cuando vivía en Galapagar me tomaba el tren que suele terminar su recorrido allí, cruzando todo Madrid, para caminar por sus calles, visitar las muy interesantes exposiciones del Museo Arqueológico, caminar por larga calle central con soportales… es una ciudad que me encanta… yo sólo sabía los de Complutum y siempre había leído que era confluencias de las aguas… recuerda que por allí mismo el Jarama vierte sus aguas en el Henares. Un abrazo

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