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Lenguaje coloquial argentino

(continuación)

Veamos ahora el lenguaje coloquial argentino que forma parte de la “identidad nacional”.  Producido el movimiento revolucionario de 1810 con la consiguiente separación política de la Metrópoli, una joven generación de escritores argentinos conocida como la “generación del ‘37” consideraba que a esa emancipación política correspondía una emancipación lingüística. 

Formaban este grupo entre otros Esteban Echeverría, Juan Bautista Alberdi, Vicente Fidel López, Juan Mª Gutiérrez. Por la pureza de su estilo y su lenguaje, la Academia Española de la Lengua ofreció un asiento en la misma a Juan María Gutiérrez, honor que éste rechazó por considerar que un país independiente  no debe estar subordinado en su lenguaje a las indicaciones de una entidad extranjera “pues todo pueblo, aborigen o moderno, tiende a formar un idioma nacional”.

Pero el que llegó más lejos en este sentido fue un escritor francés. Lucien Abeille era un filólogo que se desempeñaba en Argentina como profesor de latín en la Escuela Superior de guerra, y de francés en el Colegio Nacional de Buenos Aires; además era miembro de la Sociedad Lingüística de París, ciudad donde se editó en 1900 su interesante libro “Idioma Nacional de los Argentinos”.

El Dr. Louis Duvau, profesor de la Escuela Práctica de Altos Estudios, a propósito del libro a punto de aparecer, le escribía a su autor:  “El argentino no debe ser el castellano de Europa, porque representa, bajo todos los puntos de vista, una tradición diferente, o por lo menos una bifurcación de la tradición primitiva, merced a las demás corrientes tradicionales –francés, italiano, lenguas indígenas, inglés, alemán- con el que se han mezclado.

    

Igualmente –y los españoles nada podrían objetar a este argumento- el latín trasplantado a España por la conquista romana, no ha quedado idéntico al latín de Italia; pues con la corriente tradicional itálica se han aglomerado las corrientes indígenas: íbero, galo, godo, árabe, etc.” (“Idioma Nacional de los Argentinos”, Lucien Abeille, Colección Los Raros, Biblioteca Nacional, reeditado en Buenos Aires por Ediciones Colihue en 2005, pág. 97).

He aquí una resumida concepción filosófica del idioma coloquial argentino, que hace a su identidad nacional. Les voy a hablar ahora de uno de sus componentes, el LUNFARDO.                                                   Hay 2 aspectos a tener en cuenta, el origen del nombre y el origen del vocabulario:

  1. Origen del nombre: Siempre trato de recordar la importancia de la fonética, porque una palabra depende de su emisor (el órgano bucal) y un receptor (el oído). La mayor o menor calidad de esa locución como así también la del oído del receptor es lo que hace muchas veces que esa palabra se transforme, mude de aspecto al vocalizarla y también en su grafía. Así nació, de una alteración fonética, la palabra “lunfardo” que contiene dos historias:

Esa asociación mental con la actividad de los lombardos del siglo XVIII hacía que cuando se producía un robo en el conventillo y se descubría al culpable, sus connacionales lo mencionaran “e’ un lombardo”. Cuando lo decían con su peculiar acento “cocoliche”, algunos escuchas interpretaban “es un lunfardo” y ahí quedó esa palabra deformada  asociada a una actividad delictiva. Queda claro entonces que la palabra “lunfardo” tendría su origen por deformación en el gentilicio “lombardo”.

Aunque no todos eran banqueros y prestamistas,  había lombardos en todos los ámbitos de la cultura como vemos es el caso de este señor que escribió el primer Tratado Teórico Práctico de Acordeón a Piano que se editó en Argentina, llegó desde su Ternate natal en 1880. Su nombre era Césare Ércole Tamborini, y lo “argentinizó” como César Tamborini. Era mi bisabuelo.

  

  1. Origen del vocabulario y su evolución . Vimos que el vocabulario se denomina “lunfardo”  lo cual permitió denominar lunfas a sus hablantes. Así los llama “Fray Mocho” en su libro “Memorias de un vigilante”  donde describe las diversas categorías de estos delincuentes. Conociendo entonces el sector social (marginal) del que proviene el lunfardo y la etimología de la palabra, corresponde ahora interiorizarnos de manera resumida cómo fueron apareciendo y evolucionando los términos que engrosan su vocabulario, entrando en el terreno de la “causa de las cosas”.                                                                                           

DIVISIÓN EN CUATRO ETAPAS:                                                                                                               

a. Una primera etapa carcelaria: Los lunfas, para no ser descubiertos en sus intenciones inventaron entre ellos un código de palabras para que no lo entiendan los guardianes de la cárcel.                                                                                                              

b. En la segunda etapa atraviesa los muros de la prisión. Como el mismo código utilizan cuando los visitan sus familiares y amigos, trascienden de esta manera los muros de la prisión lenguaje que también llevan los mismos presos cuando quedan en libertad. Los barrios marginales, de los suburbios, es donde obviamente se establece.                                                   

c.Etapa arrabalera.  En esta etapa se hermana con el tango y comparten vivencias. Esto ocurre normalmente en barrios marginales, los mismos barrios en los que por entonces se escuchan y bailan los incipientes tangos a los que en algunos casos se le endosaban “versos”, muchas veces picarescos y hasta procaces dado el entorno social y cultural donde transcurría. Al hermanarse con el tango, el beneficio es mutuo.         

d. Etapa total. No olvidemos que el tango en sus orígenes, el tango villoldense, tenía letras picarescas y prostibularias. Por esta razón era mal visto en la sociedad. Pero con la evolución de sus letras y el regreso triunfal de Europa, principalmente París, se popularizó y fue acogido por todos los estratos sociales. El lunfardo se adecentó en sus palabras y lo mismo ocurrió con las letras de los tangos, constituyendo el “mester de lunfardía” o “lunfardiada”, es decir el verdadero idioma coloquial argentino, que se enriqueció con la incorporación de muchas palabras de otros lugares, de donde surge su…

El “Idioma Nacional de los Argentinos” viene a ser el lenguaje coloquial o “Mester de Lunfardía”, pero no es el lunfardo, si bien éste aporta parte de su vocabulario. El resto del lenguaje coloquial es aportado por el “Mester de gauchería” originado en el castellano arcaico y también con aportes aborígenes; y por la inmigración de distintos países, ya que la Argentina fue un país cosmopolita. Como toda lengua viva y con estos aportes, fue evolucionando.

ALGUNOS POCOS EJEMPLOS DE SU VOCABULARIO

EPANADIPLOSIS: hablar en sándwich: “soy la mujer elefante, soy” (tango “En el corsito del barrio”). “No ve que soy amigo del novio, que soy” (“Los cosos de al la’o”).  Carlos Alberto Muñoz, periodista del diario “Crítica” más conocido como “Carlos de la Púa” o “el Malevo Muñoz” y autor del libro “La Crencha Engrasada”, escribió el soneto lunfardo “EL FEITE” en cuyo último verso dice “…no te sacás el feite, no te sacas”

germanía: alcahuete, alpiste, cotorro, junar, mosca. (No deriva del país de los teutones, sino del catalán germá que proviene del latín hermano (por las hermandades de oficios diversos):

 caló: (aporte idiomático gitano, pero nos llegó de España): araca, guita, pirar, chamuyar.

También quiero mencionar la existencia de un lenguaje gestual.

  1. Pasar la mano por la solapa: está informando “ojo que viene la cana”;
  2. Rascarse la mejilla: “cuidado, el que está a tu lado es batidor”;
  3. Pasar el dorso de la mano por la mejilla de arriba hacia abajo, como si se estuviera afeitando: “cara lisa” (ese es un cafishio, un explotador de mujeres).

                                   TANGO. “Esa ráfaga, el tango, esa diablura /mis atareados años desafía / Hecho de polvo y tiempo, el hombre dura / menos que la liviana melodía / que sólo es tiempo”. (Borges)

Según Eduardo Bernal, probablemente el primero de los tangos de que se tienen noticias y cuya música y letra aún se conservan, haya sido “Tomá mate, che” que compusoFrancisco Ramos en 1857. Pasaron 60 años desde este paleo-tango hasta que Pascual Contursi compuso “Mi noche triste”  en 1915 y a ese tiempo podemos definirlo como la “prehistoria del tango”. Por eso Contursies el que divide la historia del tango en dos etapas bien definidas, dando lugar al nacimiento del tango canción. Decía Gobello que “Los personajes de Villoldo son felices con sus mujeres y los de Contursi sufren por las propias. Calandria, protagonista de un tango deVilloldo cantaba No siento penas ni agravios / ni me quejo de la suerte; / para farrear he nacido / y así seré hasta la muerte… mientras el personaje de Contursi se lamentaba “Percanta que me amuraste / en lo mejor de mi vida, / dejándome el alma herida / y espinas en el corazón. / Para mí ya no hay consuelo / y por eso me encurdelo / pa’ olvidarme de este amor…” He ahí la división que se produce entre el tango “villoldense” que era alegre y picaresco, y el tango canción, que se hace melancólico: nostálgico y lacrimoso.

Enrique Defino, Tita Merelo, Gardel y Anita Palmero

Hay muchos aspectos a tener en cuenta sobre el tango: el origen del nombre, el origen de la música, su evolución, el baile. Todo lo tengo escrito y detallado en mi página   https://pampeandoytangueando.com/ como por ejemplo en “La vuelta al mundo en 80 tangos” pero el tiempo no alcanzaría para exponerlo en esta ocasión; sí quiero llevar a vuestro conocimiento los tangos (argentinos o de otra procedencia) que guarden relación con su… Interculturalidad. Haré referencia  a los tangos (poetas, músicos, intérpretes, cancionistas) que aunque tengan un origen argentino estén de alguna manera relacionados con distintos países del mundo,  comenzando por España.

Anita Palmero: nació en Ronda y murió en Buenos Aires. Escribió la letra del tango “Burrero”.      

Tania: esposa de Discépolo, estrenó “Justo el 31”; nació en Toledo. Grabó como cancionista en la orquesta de Osvaldo Fresedo. Cantó en Radio El Mundo con la orquesta de Mariano Mores.

Eduardo Calvo Souto: nació en Padrón (A Coruña). Escribió varios tangos, entre otros el genial “Arrabalero”, con música de Fresedo. Hermosa la versión de Fresedo con Blanca Mooney, en un tango hecho para que se luzca una mujer al cantarlo.

Sara Montiel: nacida en Campo de Criptana (Ciudad Real) cantó muchos tangos, “Fumando espero” entre otros. Los autores de este tango eran catalanes.

Antonio Martínez Viérgol: nacido en Madrid y autor de varios tangos, como “Loca” y

 “Canillita” (en éste se atreve con el lunfardo).

Manuel Jovés: nació en Manresa (Barcelona). Pianista, escribió la música de varios tangos muy famosos, “Nubes de humo” y “Buenos Aires” entre otros (ambos con letra de Romero)

Juan Sánchez Gorio: un gran bandoneonista, compositor de varios tangos siendo el más famoso “Gitana rusa”. Nacido en España, llegó a Buenos Aires con solo 4 años.

Antonio Rodríguez Lesende: Nació en Vigo y emigró a Buenos Aires. Dueño de una voz maravillosa que algunos comparan con Gardel. Se conocen solo 16 temas grabados pese a que actuó en muchas orquestas importantes.

Tangos que merecen citarse aparte de los ya nombrados son “Tango Español”, “Tango a Federico García Lorca”, “Galleguita”, “El abrojito”, “Qué sapa, señor” (que ya no hay Borbones),  “Viejo Madrid” (en realidad parece un chotís madrileño: ”Por las calles de Alcalá la vi una tarde / y fue un milagro de amor con la alborada / la luz ardiente, de aquella mirada / y ese milagro de amor, Madrid querido…)

Se encuentra presente con el ya mencionado “Gitana rusa” y con “Nieve” (No cantes hermano, no cantes / que Moscú está cubierto de Nieve / y los lobos aúllan de hambre / no cantes que Olga no viene…) Escucharlo por Agustín Magaldi.

Podemos rescatar “Rubias de New York”, y un CD con 8 temas titulado  “REUNIÓN CUMBRE” con temas de Astor Piazzolla y Gerry Mulligan, bandoneón y saxofón.

Está presente con “La Cantina”, “Tinta roja”, “Tango italiano”, “La violeta” “Canzoneta”: “Cuando ascolto ¡oh sole mío! / Senza mamma e senza amore», / sento un fredo qui en el cuore / que me piena de ansietá / Será el alma de mi mamma / que dejé cuando era un niño, / llora, llora, oh, sole mío / yo también quiero llorar…”       

Tango italiano

Están representados respectivamente por “Copacabana” y “Tango en Colombia”.

Tenemos “Japotangueando”, “Fujiyama”, “A lo Megata”, “Un tango para Japón”, “Canaro en Japón”.

No es muy tanguera, hay adaptaciones o plagios de obras famosas: “A media luz” (titulado “When I look into your eyes”), “La Cumparsita” (“The masked one”), “Adios muchachos” (en castellano transformado en “Te llevaré en mi corazón”).

Y París, que dieron lustre al tango, nos proporcionan muchos temas: “Mañanitas de Montmartre”, “Anclao en París”, “Pregonera”, “Silencio”, “Un violón dans la nuit”, “Araca París”, “Claudinette”, “Chiqué”, “Marión”, “La que murió en París”, “Canaro en París”, “Mimí Pinsón”, “Margarita Gauthier”, “Comme il faut”, “El Marne”, “Bernardette” es letra de mi autoría para vals (valsecito criollo) inspirada en la novela “Mimí Pinsón” de Alfred de Musset, pero aún no tiene música… “Madame Ivonne”; de ésta hay una excelente versión por Julio Sosa, que como también era poeta le agregó un recitado previo:

“Ivonne, yo te conocí ayá en el viejo Montmartre,  cuando el cascabel de plata de tu risa era un refugio para nuestra bohemia, y tu cansancio y tu anemia no se dibujaban aún detrás de tus ojeras  violetas. / Yo te conocí, cuando el amor te iluminaba por dentro, y te adoré de lejos sin que lo supieras, y sin pensar que confesándote este amor podía haberte salvado. / Te conocí cuando era yo un estudiante de bolsillo flaco, y el París nocturno de entonces lanzaba al espacio en una cascada de luces el efímero reinado de tu nombre… Mamuasel Ivonne”. Y comenzaba el tango: Mamuasel Ivonne/ era una pebeta, / que en el barrio posta, del viejo Montmartre… y más adelante .…hasta que un buen día / llegó un argentino, / y a la francesita, la hizo suspirar…” (¡Éstos argentinos…! Siempre nos mandamos la parte, hasta con  los tangos, pobre francesita). Escuchemos: https://www.youtube.com/watch?v=EMiXJ0TXWTg

Decir Uruguay es  decir tango, porque es música rioplatense. Tiene muchos tangos, y poetas y compositores de música e intérpretes, pero mencionaré solamente “La cumparsita” de la que les hablaré: se trata de un tango que NO FUE TANGO,  pero que al mismo tiempo fue MUCHOS TANGOS. Contradictorio ¿no?

En 1916 en Montevideo le encargan a Gerardo Mattos Rodríguez una marcha para una comparsa de carnaval; éste la hace y le pone por nombre “Comparsita”, por lo de comparsa, claro. Unos meses después el autor le pide a Roberto Firpo, que se encontraba de gira con su orquesta en Uruguay, que a esa partitura le hiciera arreglos para tango. Firpo lo hace y en 1917 estrena con su orquesta en Montevideo “La Cumparsita”, ahora con su nuevo nombre; Firpo toca el piano, “Bachicha” Deambrogio el bandoneón, Bazán el clarinete y Tito Rocattagliata el violín.

Más tarde el jovencísimo Mattos Rodríguez,  por  apremios financieros, vende la partitura a una Editora de música. Tiempo después esta partitura llega a manos de Pascual Contursi y Enrique Maroni que le incorporan letra.Se estrena con el nombre de las dos primeras palabras del tango, SI SUPIERAS, y tuvo un éxito extraordinario. “SI SUPIERAS, que aún dentro de mi alma, conservo aquel cariño, que tuve para ti”. El primero que cantó esta letra fue Juan Ferrari en una obra en el Teatro Apolo, “Un programa de cabaret”, el 6 de junio de 1924. En diciembre de ese año, la cantó Gardel.

Hubo prolongados juicios por la autoría, pero Mattos Rodríguez consiguió que se la siguiera llamando La Cumparsita, y él mismo le agregó su versión poética con éstos versos: “La cumparsa / de miserias sin fin desfila / en torno de aquel ser enfermo / que pronto ha de morir de pena”. Ya van ¿cuántas versiones? Y aún faltan más, pues hay una versión de Alejandro del Campo (“Allá viene / alegre y muy bullanguera / la comparsita callejera / alborotando el barrio va...”)  Y una versión inglesa de 1936 cantada por Olga Paul; se tituló The Masked One, que viene a significar “LA MASCARADA” haciendo alusión, cómo no, al carnaval, a comparsa. Existe también un tango italiano denominado Vecchia Cumparsita con letra de Humberto Bertini y música de Sergio Ala (Antonio Moretti) y fue grabado en 1940 por Carlo Buti. Recomendable.

  

César J. Tamborini Duca

Académico Correspondiente para León

Academia Nacional del Tango

Academia Porteña del Lunfardo

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