Tangueando

Con permiso, soy el tango (XIII)

Tangueando

Con permiso, soy el tango (XIII)

La Mariposa, por Andrea Lorena Tamborini

La Mariposa, por Andrea Lorena Tamborini

Con permiso soy el tango
que creó una mariposa
mientras bailaba en la rosa
…»y todo se volvió pango»*

SUEÑO DE MARIPOSA

Continúa el temporal veraniego. La lluvia y el viento quieren demostrar su presencia azotando los cristales del ventanal. Negros nubarrones tachonan el cielo oscureciendo el entorno. El “Pampero” sigue soplando con fuerza y comienza a descorrer el telón nuboso; nubes dispersas, desparramándose veloces en el cielo, cada vez más blancas, algodonosas, permiten el pasaje entre ellas de la luz solar que ilumina el decorado multicolor de las flores del jardín. La calidez del sol me penetra y despierta mis crisálidos sentidos.

Despliego alegre mis frágiles alas para revolotear de flor en flor, temulento por el recuerdo de haber soñado que era un hombre adormecido por el ruido de la lluvia sobre los cristales. Atisbo desde la ventana y te veo recostada en brazos del humano que soñaba ser. Te levantas y sales al prado mientras yo, volando de flor en flor, llego a posarme en la flor que descansa sobre el pabellón de una oreja femenina, “tu oreja” en la que susurro palabras que no escuchas, orgullosa fémina que te deleitas en tu actitud desdeñosa.

Pretendí succionar el néctar de tu piel pero tú, ¡oh, ingrata! me alejaste con un brusco movimiento de tu grácil mano; beso frustrado por tu pueril gesto. Empecinado, poso nuevamente con suavidad mi espirotrompa en la piel de tu hombro terso, tentador, pero te empecinas en alejarme con alevoso golpe. Me escabullo temeroso, pensando si un día no muy lejano me permitirás el gozo de succionarte hasta el hartazgo –aunque nunca me hartaría de ti- o si tendré el privilegio que tu sueñes ser mariposa.

   *    *    *

Cuando Celedonio (poeta y boxeador, como muchos bohemios de su época) salió al patio abrochándose todavía el cinto, le dijo a su compañera

-“¿Sabés? anoche tuve un sueño revelador”.

-“Revelador ¿de qué? Le respondió ella mientras ensillaba un amargo para el “Negro”.

-“Te cuento mientras tomamos mate”. -Se sentaron alrededor de la mesa de mármol reconstituído que estaba bajo el parral y el negro largó el rollo:

-“Soñé con mariposas, a veces era yo el que pugnaba por volar agitando mis élitros, otras eras vos que succionabas en mi piel, otras veces los dos revoloteábamos sobre esos rosales en danza nupcial”.

-“Qué tiene que ver eso con una revelación?”

-“Todavía somnoliento escribí estos versos” dice mientras desarruga un papel que saca del bolsillo de su pantalón: “Después de libar, traidora, / en el rosal de mi amor, / te marchas engañadora / para buscar, / el encanto en otra flor”.

-“No sé dónde querés llegar”.

-“¿No te acordás del tango que me dio Pedrito pa’ que le pusiera letra? Se llama La Mariposa. Estos versos inspirados en el sueño de anoche, me servirán para escribir la poesía”.

-“Mientras no te arrepientas

-“¿Qué decís, mi musa inspiradora? (ríe), escuchá ahora: ‘No es que esté arrepentido /de haberte querido tanto’. Vos seguí hablando que el tango ya va tomando forma”.

Y entre mate y palique, a partir de un sueño fue tomando forma LA MARIPOSA.

LA MARIPOSA (Tango)

No es que esté arrepentido

De haberte querido tanto,

Lo que me apena es tu olvido

Y tu traición

Me sume en amargo llanto.

Si vieras, estoy tan triste

Que canto por no llorar…

Si para tu bien te fuiste

Para tu bien,

Yo te debo perdonar.

Después de libar, traidora

En el rosal de mi amor,

Te marchas, engañadora

Para buscar

El encanto en otra flor…

Y buscando la más pura,

La de más lindo color,

La ciegas con tu hermosura

Para después

Engañarla con tu amor.

Aquella tarde que te vi

Tu estampa me gustó

Pebeta de arrabal,

Y sin saber por qué, yo te seguí

Y el corazón te di

Y fue tan sólo por mi mal.

Mirá si fue sincero mi querer

Que nunca imaginé

La hiel de tu traición…

¡Qué solo y triste me quedé,

sin amor y sin fe

y derrotado el corazón!

Ten cuidado, mariposa

De los sentidos amores…

No te cieguen los fulgores

De alguna falsa pasión,

Porque entonces pagarás

Toda tu maldad

Toda tu traición.

Letra : Celedonio Esteban Flores – Música: Pedro Maffia

*El entrecomillado en mi cuarteta es un verso del Martín Fierro. “Pango” significa enredo, confusión.

La acuarela de la mariposa fue realizada por mi hija Andrea cuando cursaba 2º grado en el Instituto Sarmiento, de San Antonio de Padua (Pcia. Buenos Aires)

About author
César José Tamborini Duca, pampeano-bonaerense que también firma como "Cronopio", es odontólogo de profesión y amante de la lectura y escritura. Esta última circunstancia y su emigración a España hace veinte años, le impulsaron a crear Pampeando y Tangueando y plasmar en él su cariño a la Patria lejana.
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