General

El arrorró

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Sobre esa canción de cuna que a tantas generaciones de argentinos arrulló de niños para que conciliaran el sueño, esa canción de cuna que parece existir desde siempre ¿nos detuvimos a pensar que tuvo un origen? Y si indagamos su procedencia seguramente nos llevaremos una sorpresa, por cuanto proviene de donde menos lo esperamos, del África negra. Porque de las canciones de cuna traídas por los colonizadores europeos para adormecer sus retoños, muchos de ellos mestizos, ninguna fue adoptada en el hogar criollo, es más, la de origen africano modificada en América, retornó al viejo mundo como veremos luego. (más…)

brin

Feliz Año 2012

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Pampeando y Tangueando brinda con nuestros lectores para desearles un Felíz y Próspero Año 2012

 

 

Nunca se me había presentado la oportunidad de proponer un brindis, por eso me veo en la necesidad de proceder a elaborar el mismo planteándome la pregunta: ¿qué cosa es un brindis? En realidad la respuesta es muy simple y consta de 2 partes: con qué brindamos y con quienes lo hacemos. En cuanto a “con qué brindamos”, se subdivide a su vez en otras dos: contenido y continente. (más…)

Feliz Año 2011

Feliz Año 2011

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Pampeando y Tangueando les desea a todos nuestros lectores un Feliz y Próspero Año 2011.

¡Nos vemos el próximo año 2011!

Llanura pampeana

¡Bienvenidos, pámpidos y tangueros!

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Bienvenidos a “Pampeando y Tangueando”, un blog en el que encontrarán la esencia del terruño argentino a través de personajes, costumbres, relatos.

En él se percibirá el perfume de la tierra en los atardeceres lluviosos; que no otra cosa es la naturaleza con olor a campo y a leche tibia recién ordeñada; y los melodiosos arpegios producidos por el impetuoso ‘Pampero’ silbando entre las ramas de los eucaliptus; visualizar la curvatura de la Tierra en la línea del horizonte; y las actividades de gauchos y paisanos en sus rudas tareas campestres, y en sus diversiones.

Los pueblos. La ciudad y sus personajes, en semblanzas tangueras que repican en los oídos como los tacones de aguja de las milongueras, en los amaneceres románticos, recostando su cabeza en el hombro del garifo de turno, al regresar de los “bailongos” por las veredas neblinosas otoñales.

Y si después dan ganas de entrar en una de las emblemáticas cafeterías de Buenos Aires… ¡misión cumplida!

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