El retorno al pago…

…del ‘Negro’ Daniel Iñíguez y su ‘China’ querida, Nora Solís. El día viernes 12 –coincidiendo con el día del encuentro de culturas- la comunidad argentina en León decidimos hacerles un homenaje a modo de despedida en la sede de la Asociación que nos aglutina. Daniel y Nora regresan a su Rosario de origen, en la Provincia de Santa Fe, y me tocó despedirlos con estas palabras:

“Queridos amigos Nora y Daniel, la MIGRACION es un hecho que ocurre desde los albores de la humanidad. Un día apagamos la luz y nos vamos, dejando atrás los afectos, los recuerdos. Quedan atrás lágrimas de familiares, y de amigos que fueron como de la familia. Porque lloramos… lloramos los que nos vamos y lloran los que se quedan, en una confusa sensación de alegría y tristeza.

Alegría de pensar que nos espera un futuro mejor, las expectativas de triunfo, de bienestar. Tristeza por el alejamiento, el no saber si se producirá el retorno algún día, en cuánto tiempo no nos veremos. Es, en fin, el desarraigo.

Pero así como emigramos, nos exiliamos por diferentes motivos eso no importa, también por el motivo que fuera decidimos regresar… y no podemos. Echamos raíces y nos damos cuenta que quisiéramos regresar a nuestros orígenes… y no podemos. Sentimos en ese instante todo el peso del fracaso, fuimos derrotados por la vida.

Ustedes, vos Nora, vos Daniel, emprenden el regreso al pago, no importa las circunstancias, se ganaron el afecto de todos nosotros que los extrañaremos enormemente y sólo por ese motivo, pero además por lo que mencioné antes, tienen que sentirse orgullosos. En esta despedida les decimos: deben regresar con la frente bien alta porque son los verdaderos triunfadores.

Y vos Daniel –no digo Nora porque no me pongo en el lugar de las mujeres que te esperarán-, pero vos Negro querido, cuando la muchachada del barrio te lo pregunte, vas a poder parafrasear las palabras de Aníbal Troilo en el poema con que lo homenajeó Julián Centeya, vas a decir: ‘Alguien dijo una vez que yo me fui de mi barrio… cuando, pero cuando, si siempre estoy llegando’.

Y entonces las estrellas de la noche de Rosario titilando, y el rumor de las aguas del Paraná, el murmullo de los surubíes, las voces de los muchachos de la barra rosarina te dirán… NEGRO, Negro… quédate aquí, quédate aquí.”

Dos días después un grupo de sus amigos más íntimos los homenajeamos con  un almuerzo en la finca de Alberto Tezza en la que el asado, los chorizos criollos, el vacío y el vino con el que acompañamos entre risas y lágrimas, fue el marco amistoso que sirvió para leer el poema siguiente, valioso aporte de Mabel Montans –esposa de Jorge ‘el Gaucho’ quienes viajaron expresamente desde Cataluña para despedir a sus amigos:

Amigos de muchos años

que un día se van del lugar

Dejando lindos recuerdos

y anécdotas que contar

 

Con pena los vemos irse,

reímos por no llorar,

Quisiéramos in con ellos,

y seguir juntos allá

Aunque el destino es travieso

y nos une o nos separa

El mañana es incierto

¿Que será que nos depara?

 

Pero hay algo indestructible

en una buena amistad,

que no importa la distancia,

porque nunca acabará.

A esos amigos queridos

de hoy aquí y mañana allá

les decimos con gran certeza

¡Nunca los vamos a olvidar!

 

Nora y Daniel, “Chapeau” por el cariño que nos brindaron y supieron recoger en estos años.

Cronopio

César José Tamborini Duca, pampeano-bonaerense que también firma como "Cronopio", es odontólogo de profesión y amante de la lectura y escritura. Esta última circunstancia y su emigración a España hace veinte años, le impulsaron a crear Pampeando y Tangueando y plasmar en él su cariño a la Patria lejana.

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