Anécdotas de tiempos viejos

Pitágoras y las matemáticas

Mencionar las matemáticas, es hacerlo de una ciencia bastante complicada en algunas de sus operaciones, y sin embargo la utilizamos todos a diario pues -pese a su complejidad- algunas de sus operaciones son muy habituales en el día a día y las realizamos desde el mayor genio de la ciencia hasta el más atrasado culturalmente, porque requiere de esos conocimientos en sus intercambios con otras personas o entidades. Y dentro de las matemáticas, el paradigma de los más grandes está representado por Pitágoras, y de él nos ocuparemos en este artículo. Que, como no podía ser de otra manera dada su afición a la física y las matemáticas, dedico a mi nieta Juana Ferro Tamborini.

CONCEPCIÓN METAFÍSICA PITAGÓRICA

En ésta, el número 10 tenía una importancia capital, al punto de ser el más sagrado de todos los números.

Los pitagóricos combinaron las relaciones numéricas (la aritmética) y las figuras (la geometría) La figura triangular que se obtiene con la suma de sus componentes es perfecta. Y el número diez es la suma de los cuatro primeros números enteros (10 = 1+2+3+4)

La TETRAKTYS(como llamaban al 10) era el número perfecto, el que poseía la totalidad, al formar un triángulo de 10 puntos en cuatro líneas. Interpretaban así estos cuatro niveles:

  • La primera línea, de un solo punto, era la unidad divina primigenia;
  • La segunda, la diada, el dualismo, lo plural;
  • La tercera, diversos niveles de existencia;
  • La cuarta incluía los 4 elementos fundamentales (tierra, aire, agua y fuego) que en sus diversas combinaciones generan todo el universo material.

Los pitagóricos invocaban la TETRAKTYS para pronunciar sus promesas más solemnes.

         

PITÁGORAS nació en Samos en el año 569 a.C.

Unos 80 años después, en el 490 a.C. aproximadamente, Píndaro (el de las Odas), en carta dirigida a Erecteo, 7º Rey de Atenas (que se conserva en el “Museo de la Antigua Grecia” en Berlín), le contaba lo siguiente: 

“Pitágoras era un personaje muy importante no solo por sus conocimientos matemáticos, en lo que era muy escrupuloso, también era influyente en esa sociedad. En una ocasión le propusieron para que realizara una visita diplomática a otra ciudad griega que quedaba a 3 días de marcha.

Hizo los preparativos, se despidió de Enusa -su mujer- y se encaminó a realizar la tarea encomendada. Al día siguiente se dio cuenta que no llevaba los sellos con los que debía refrendar el tratado y decidió regresar a su casa. ¡Cual no sería su sorpresa cuando encontró a Enusa acostada con dos campesinos rústicos! Furioso, cogió su daga y los mató a los tres.

Cuando se tranquilizó pensó ¡y ahora qué hago con los cadáveres!

A poca distancia de su casa y subiendo una cuesta, tenía un terreno inculto y decidió que los enterraría en ese sitio. Dicho y hecho, y como era muy meticuloso con una vara midió un cuadrado perfecto en el que cavó y enterró a uno de los rústicos paisanos. Era el turno para enterrar el siguiente, de modo que realizó la misma medición y lo sepultó.

Llegado el turno de su mujer se quedó un poco pensativo; él se decía “aunque lo hecho por Enusa no tiene perdón, pero había sido mi mujer, no puedo enterrarla de la misma manera que  esos analfabetos, el túmulo debe ser más magnífico, prestigioso”.

“Ya está -se dijo- sumaré la superficie de los otros dos, será el doble de grande”. Así lo hizo y le dio sepultura. Luego se retiró del lugar, feliz por haber encontrado una solución para deshacerse de los cadáveres, mascullando:… (olvidaba mencionar que en España, en Europa, a los campesinos ignorantes, a los rústicos, se los llama con un significado igual que en el lunfardo porteño, en lugar de grébanos o de pajueranos, se los llama ‘catetos’ o ‘paletos’)

…Mascullando que, al final, ¡el cuadrado de la puta Enusa es igual a la suma del cuadrado de los catetos!” Ignoro qué sucedió con posterioridad, aunque es probable que de ahí surgiera su famoso teorema.

En matemáticas, el teorema de Pitágoras es una relación en geometría euclidiana entre los tres lados de un triángulo rectángulo. Afirma que el área del cuadrado cuyo lado es la hipotenusa es igual a la suma de las áreas de los cuadrados cuyos lados son los catetos.

por César J. Tamborini Duca

Precisa venganza 

Con afán de viajante empedernido 

Pitágoras recorre Grecia entera, 

su pobre compañera 

enviuda cada tanto de marido./

Cierta noche volvió apenas ido 

y en su propia catrera, 

su mujer, más arisca que una fiera, 

con dos ñatos jugaba al «desvestido»/

El oscuro chabón, puñal en mano, 

no dejó ni uno sano 

y enterró en el jardín los esqueletos./

El cuadrado mayor para su musa 

(turra Enusa) 

y a la par, el cajón de los catetos. © 

por Carlos Casellas

-¿y Pitágoras?

-¡Muy bien  gracias!

Tu me acabas de enterar que mató con una faca pampeana, de Lonquimay, a la griega de su mujer. Que la ultimó junto a los varones que la acompañaban, al  momento mismo de regresar apresurado a su morada en búsqueda del bolígrafo olvidado…

Su escuela fue magnífica. Él distinguía a oyentes maravillados por sus teorías y a discípulos con los que compartía en secreto nuevas propiedades numéricas. Operaba con una logia, lo que debe constituir un antecedente de los cuerpos masónicos, afines al número tres.

Pero, falló en no tener la calma que predicaba. De otro modo no habría muerto a su voluptuosa pareja por ejercitar un trío de amor con dos lugareños.

Conclusión: Pitágoras desconoció la sacralidad del tres, cuando debió ser su primer cultor y admirador. ¡Humanum errare est!

Walter Celina

About author
César José Tamborini Duca, pampeano-bonaerense que también firma como "Cronopio", es odontólogo de profesión y amante de la lectura y escritura. Esta última circunstancia y su emigración a España hace veinte años, le impulsaron a crear Pampeando y Tangueando y plasmar en él su cariño a la Patria lejana.
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